Entradas etiquetadas con eucaristía

P. Raúl Saiz Rodríguez S.J.

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IMG_0929El próximo jueves, día 16, el P. Raúl Saiz Rodríguez, jesuita de nuestra parroquia, que fue ordenado sacerdote el sábado pasado, presidirá la celebración de la Eucaristía en nuestra parroquia dentro del PROYECTO ADORAR. Hagamos un esfuerzo por acompañarle en ese día tan señalado para él. De niño vivió la fe en nuestra parroquia hasta que ingresó en la Compañía de Jesús. Ahora está ejerciendo su ministerio y estudiando en Boston (EEUU) y aprovechamos su paso por Santander para que comparta la experiencia de su vocación y de su reciente ordenación con todos nosotros. La celebración de la Santa Misa será a las 20:30 horas.

Fiesta del Corpus Christi

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Cartel Corpus 2016 para redes sociales (Fernando)

PASCUA 2016 – “Paz a vosotros”

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adorar pascua 2016

VIGILIA ESPECIAL AÑO DE LA MISERICORDIA – Adoración Nocturna Española

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VIGILIA ANE

…Mirar cara a cara al que nos regala todo… – Testimonio de Daniel Tessier

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foto 7Soy Daniel, estuve estudiando matemáticas en Santander hasta el año pasado que terminé la carrera. En mi etapa en Santander he tenido experiencias muy distintas. Los primeros años estaba en residencia y me dediqué a vivir por y para la fiesta con todo lo que ello implica. Metido por completo en el ambiente de la “resi” y sin conocer ningún otro grupo. Para algunas cosas siempre he sido muy tímido y una de ellas era moverme para buscar un grupo de jóvenes en Santander. Pero muchas veces la Gracia de Dios llega hasta donde nosotros no somos capaces de imaginar. Yo siempre intentaba ir a misa de 8 de la tarde los domingos en la catedral, y allí un buen día al terminar la eucaristía se acercó Don Alvaro a invitarme a una adoración de jóvenes que iban a iniciar en su parroquia de la Anunciación. Libremente me dijo que fuese los jueves que pudiera y el rato que quisiera, pero que supiese que iba a ser todos los jueves. Empecé a ir ratillos de 15 minutos o así, intentaba ir todas las semanas porque sentía que era un momento de paz, para revisar todo lo que había hecho en la semana y ponerlo delante de Dios. De esa forma me fui dando cuenta que había cosas en mi vida que tenían que cambiar y no podía seguir haciendo (muchas de ellas relacionadas con la fiesta). Empecé a encontrar allí algo que no encontraba con mis amigos de la residencia, un amor interior que solo puede dar Dios.

foto 1Seguí varios meses yendo ese ratillo, intentaba ir todas las semanas. Al final por Facebook los jóvenes del coro me empezaron a decir que me pusiera en la parte de adelante con ellos, pero mi timidez me lo impedía. Al final volvió a interceder El en todo esto, un día me dejé una cruz en un banco que ponía mi nombre y que me habían regalado las monjas agustinas de la Conversión, esta cruz era muy importante para mí, así que les escribí por Facebook para ver si la habían encontrado y me dijeron que sí, pero que si quería recuperarla tenía que ponerme en la parte de adelante con ellos. Así fue, empecé a participar cada vez más en Adorar, mi voz nunca ha sido una virtud, pero si servía para subir las alfombras y recoger al final de la adoración, y esa era un poco mi misión. Adorar me fue limpiando poco a poco cada vez más el alma y el poner la semana delante de Dios, me iba haciendo poco a poco ser más consciente de pequeños fallos que tenía que mejorar y a dar gracias por lo que había hecho bien y me había regalado esa semana. Junto con ello fui conociendo a personas muy grandes por dentro que tenían inquietudes parecidas a las mías y que sentían esa misma necesidad de ir a Adorar todas las semanas. Así se va forjando algo más grande que una amistad normal, porque les conocí por ir a ver a Jesús todas las semanas.

foto 4Para mi Adorar ha sido una gran pieza en mi camino de vuelta a Dios. Don Alvaro me invitó a implicarme más en la parroquia dando catequesis y todo esto me ayudó a seguir creciendo interiormente. Fue muy duro dejar Santander el año pasado y uno de esos motivos era por dejar Adorar y la parroquia de la Anunciación. Pero una cosa tenía clara, en Valladolid tenía que encontrar una adoración para seguir poniendo cada semana delante de Dios y de esta forma seguir creciendo y no volver hacia atrás. Las primeras semanas hasta que encontré una parroquia fueron un poco duras. Pero gracias a Dios la encontré y cada miércoles a las 21 horas puedo estar una hora delante de Jesús, poner la semana delante de Él, pedirle perdón por lo que no he hecho bien y darle gracias por lo que me ha regalado. Todo esto me ha ayudado a ir afinando mi conciencia, sientes la necesidad de confesarte más frecuentemente, porque al sentir arrepentimiento, sientes en tu interior la necesidad de ser perdonado y, esto es la confesión, el lugar donde el Señor te perdona.

Si tuviera que decir por qué para mi es importante ir a una adoración una vez a la semana, diría que muchas veces en la semana vivimos mirando el reloj al ir a la universidad, al trabajo, a hacer la compra, al salir con nuestros amigos,… No tenemos tiempo de pararnos y mirar cara a cara al que nos regala todo esto, Dios. Eso es la adoración, reservar un rato a la semana para estar cara a cara delante de Dios, y hablar con Él, pero hablar con Él es hablar unas veces tú y otras estar en silencio y saber escuchar.

foto 2Daniel Tessier Núñez
Universitario
Marzo 2016

 

Dios tiene sus propios planes – Testimonio Familia Bosque

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DSC_0063Corría el verano de 2011 y estábamos viendo por televisión, con mucha envidia y pena por no poder estar allí, la retransmisión de la JMJ desde Madrid. Un gran vendaval se levantó en Cuatro Vientos. Pero a pesar de la fuerte lluvia y el viento el Papa Benedicto XVI terminó su mensaje a los jóvenes. Aplausos, gritos y canciones de los jóvenes corearon el final del discurso. En ese momento, en un lado del gran escenario, se alzó lenta y majestuosamente la impresionante custodia de la Catedral de Toledo. Un silencio sepulcral se hizo en medio de la algarabía y miles de jóvenes cayeron de rodillas a Adorar al Santísimo Sacramento. Nosotros hicimos lo propio en el salón de nuestra casa; no es lo mismo que estar allí presente pero era lo mejor que podíamos hacer con tres niños de 2, 4 y 6 años durmiendo en las habitaciones.

Cuando todo acabó estuvimos comentando que debido al ajetreo de la vida familiar, no disponíamos de tiempo para la oración personal. ¡Qué bueno sería disponer de algún espacio de oración y meditación con el Santísimo! Desafortunadamente, era difícil por nuestros horarios y el lío de los niños.

Pero Dios tiene sus propios planes y nos tenía una gran sorpresa reservada. Al reanudar las reuniones del grupo de Lectura Creyente al que pertenecemos, Álvaro nos contó muy ilusionado su nuevo proyecto ADORAR. ¡Era exactamente lo que necesitábamos! Un largo espacio de oración y meditación, sin compromiso férreo que nos obligase acudir todas las semanas y en un horario que se amoldaba bien a nuestro ritmo de vida. ¡Gracias Señor, gracias Álvaro!

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Desde el primer día quedamos encantados con el planteamiento. Tras la Eucaristía y la exposición del Santísimo, se crea un ambiente muy especial. Las luces atenuadas, las velas, la música de los jóvenes, los textos leídos lentamente, el silencio… sobre todo el silencio. Un silencio que poco a poco apaga los ecos de la jornada que termina y nos deja a solas, cara a cara en presencia de Dios. Un silencio que nos invita a olvidar todo lo que nos rodea y a mirarle sólo a Él, a pensar sólo en Él, a adorarle sólo a Él. Parafraseando a San Pedro en el Tabor podíamos también afirmar: “¡Qué bien estamos aquí!” Y sin saber cómo ni porqué vamos contándole a Él todo lo que nos preocupa, lo que nos confunde, nuestros miedos e inquietudes. Y al ponerlo en al altar junto con nuestra vela, parece que también esas preocupaciones se consumen como la cera, se hacen pequeñas e incluso desaparecen, porque nos hemos abandonado en Él.

Pero el cansancio y la rutina del día a día pudieron con la ilusión primera, y nos hizo inconstantes. El proyecto siguió adelante, cada día más gente nos hablaba de Adorar, pero nosotros ya no acudíamos regularmente y nos excusábamos: estoy cansado, es que hoy hace muy malo, acabo de subir y ya no me apetece volver a salir….

DSC_0236Sin embargo, este verano todo cambió de nuevo. Nuestros dos hijos mayores, María y Alejandro recibieron en Junio su Primera Comunión. Con ese motivo les propusimos acudir uno de ellos cada jueves a Adorar, junto con uno de nosotros. La oración junto a nuestros hijos nos llena de alegría e ilusión, pero sobre todo de Esperanza, sí con mayúscula. Esperanza de que estos momentos junto a Jesús vayan forjando en su corazón las ganas de conocerle y de tratarle cada día más. Esperanza de que Cristo les conceda un corazón de carne que les ayude a ser generosos, compasivos y misericordiosos a lo largo de su vida. Esperanza de que en los momentos difíciles y de tribulación por los que tengan que pasar en sus vidas y que no podemos evitar, por mucho que como padres nos gustaría protegerles, recuerden que tienen Alguien en quien confiar, a quien acudir y que nunca les abandona, ni les va a fallar.

En definitiva con la esperanza de que nuestros hijos tengan la gran experiencia que supone el encuentro personal con Cristo, que nosotros tuvimos la gran suerte de vivir. Sólo desde esa experiencia de encuentro personal, de respuesta ante una llamada, es cómo entendemos que se puede vivir en nuestra sociedad actual, una vida sincera, libre y verdadera. Y que ese encuentro sea el primer paso para seguirle y para no dejarle nunca.

IMG_1644Cuando les preguntamos a ellos, a María le gusta poner velas, rezar por nuestra familia, por los pobres y por ser cada día mejor, y la música que toca Joaquín. A Alejandro le gusta mucho porque puedes hablar con Dios, estar con Él, pedir por los enfermos, por los miembros de la familia que están en el cielo y además puedes confesar.

Como dijo San Juan Pablo II, el matrimonio es una comunión de personas que por amor se desborda en una comunidad de personas que es la familia. Así el Proyecto Adorar para nosotros ha pasado de ser un anhelo personal de tiempos pasados (las JMJ que vivimos de jóvenes) a convertirse en una experiencia de oración familiar. Un momento de intimidad con Cristo que compartimos con nuestros hijos, y que nos une también más a ellos.

La guinda de esa “escapada nocturna” es tomarnos un pincho y charlar un rato tranquilos sobre sus cosas, sin la “competencia” con sus hermanos por la atención de los padres que supone la vida familiar. Estos momentos nos ayudan también para crecer en su confianza y buscar momentos de encuentro que puedan ser mantenidos en el tiempo, incluso en la temida adolescencia. Confiamos en que todos estos ingredientes juntos supongan para ellos, en un futuro, un grato recuerdo, en el que sus padres oraban con ellos y les escuchaban.

¡Qué más podemos pedir como padres!

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Laura, Jose Luis, María, Alejandro y Sofía.

Febrero 2016

Todo tu ser quiere adorarle. Todo te lleva a Él. – Testimonio de Pablo Trigo

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Pablo Trigo 3Conocí ADORAR a mediados de 2015. Acababa de trasladarme a Santander por trabajo y estaba ansioso por encontrar un momento y un lugar donde poder adorarle en la Eucaristía. Probé a buscar en Google “Adoración en Santander” y enseguida di con el proyecto ADORAR.

La primera vez que fui, me cautivó por completo. Noté su fuerte presencia como hacía tiempo que no la sentía. En ese lugar se le amaba mucho. La mezcla de silencio, lecturas y cantos formaba un ambiente perfecto, completamente sincronizado. Todo ello me llevaba hacia Él con una fluidez increíble. Las lecturas parecía que me hablaban a mí, la música me hacía derramar lágrimas de alegría, gratitud y arrepentimiento. En el silencio Él me hablaba directamente al corazón con su suave presencia.

Pablo Trigo 4ADORAR no es solo un momento de adoración. El Rosario y la celebración eucarística previas son las que te preparan para estar ante su presencia después. María serena tu corazón y, como Madre tierna, deja tu corazón preparado para acogerle a Él en la Eucaristía. Tras pasar un rato con María y después recibirle a Él, la adoración es prácticamente natural, fluida. Todo tu ser quiere adorarle. Todo te lleva a Él.

Y las gracias no paran aquí, porque durante toda la adoración la Misericordia de Dios se derrama a raudales en los confesionarios, donde siempre hay 1 o 2 sacerdotes confesando.

ADORAR es un proyecto de amor. Se palpa. Hay mucho amor detrás de él. Mucha pasión por parte de los jóvenes que lo preparan. Mucha dedicación. Jesús se siente amado y sabiendo cómo es Él, no puede evitar darse por completo durante estas noches tan especiales.

Yo os invito a venir y a vivirlo vosotros mismos. No os defraudará.

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Pablo Trigo López

…otra voz interior me decía: “No dejes al Señor esperando…” – Testimonio de Luis Manuel Julián

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Foto LMJ 04Soy de la República Dominicana, llegué a Santander en Septiembre del 2012 por razones laborares, ya que la compañía para la cual trabajo me envío a un programa que tendría una duración de casi un año en una de las fábricas ubicada en Entrambasaguas de Medio Cudeyo.

En mi país, aparte de trabajar, me dedicaba a servirle al Señor como director del coro de mi parroquia y miembro de la Comunidad Siervos de Cristo Vivo fundada por el Padre Emiliano Tardif.

Visitar España era un sueño que tenía desde niño, pero el mismo fue realizado en el tiempo perfecto de Dios y ya verán porqué razón fue así.

Antes de marchar al viejo mundo le solicite a mi párroco que me redactara una carta de presentación para entregarla al párroco de la Catedral de Santander (Parroquia del Stmo. Cristo), ya que yo había visto en internet que la misma quedaría justo frente al Hotel Bahía (mi casa en Santander por el tiempo que estuve en España), de esa forma quería seguir sirviendo activamente al Señor aun en playas extranjeras porque no quería separarme de la vid.

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Al día siguiente de llegar a Santander me dirigí a la Catedral, participe de la misa y una vez concluida me acerque al Sacerdote celebrante y le entregue la carta con una breve introducción de mi propósito, me puse a sus órdenes como guitarrista y cantante y le deje mi número telefónico. Justo una semana más tarde el Sacerdote se comunicó conmigo y me llamo para que yo hablara con el Director del Coro de la parroquia, un rumano llamado Amadeus, si no me falla mi memoria. El Sacerdote me dijo que en la parroquia y la Catedral, habitualmente, sólo se tocaba el órgano, pero que Amadeus me iba a referir a Don Álvaro, el párroco de la Iglesia de la Anunciación (La Compañía), que allá si se tocaba guitarra y que había un coro de jóvenes muy entusiastas. Pues de inmediato me dirigí hacia la Parroquia, hable con Don Álvaro y como si me conociera de mucho tiempo me abrió las puertas de la Parroquia, me dijo que fuera el domingo media hora antes de la misa de las 11 a. m. para presentarme a Joaquín, el joven director del coro, así lo hice, pero no pude integrarme al coro por designios de Dios, porque El tenía otros planes.

Foto LMJ 01Don Álvaro entonces me invito a que fuera a cantar los jueves de adoración y el primer jueves cante dos canciones y desde ese momento sentí como si Dios me estuviera esperando por años, y así, cada jueves tenía una cita con el amado, con mi Señor Jesucristo en la adoración, les confieso que anhelaba que llegaran los jueves, porque el Señor me había dado la oportunidad de adorarle en playas lejanas a mi tierra y me sentía indiscutiblemente como en casa.

A través de esos jueves inolvidables adorando al Señor, tuve el regalo de conocer unas hermanas y hermanos del Grupo de la Renovación Madre de Dios que se reunían “Diosidencialmente” los lunes en la Catedral (Parroquia del Stmo. Cristo), digo diosidencialmente porque justamente los lunes eran las reuniones de mi comunidad Siervos de Cristo Vivo en mi país, llegue a sentirme parte de los hermanos y hermanas de Santander, considerando esto como una experiencia de acogida del mismo Dios a través de esta gente tan maravillosa, el Señor me dejo bien claro que él estaba conmigo en cualquier lugar del mundo en que yo me encontrara, esto obviamente lleno la falta que me hacia mi familia, El me dio otra familia en España.

Foto LMJ 02Quisiera compartir una experiencia espiritual con ustedes, una experiencia que se quedó acunada y gravada en mi corazón…Un jueves llegue de la fábrica con una sensación de dolor que no puedo explicar, tenía dolor de cuerpo, nauseas, fiebre, muchas molestias al mismo tiempo y recuerdo que esa noche no cene y me acosté de inmediato, pero empezó una lucha interior fortísima, por un lado una voz me decía que yo no tenía que ir a adorar al Señor, que El entendía que yo estaba enfermo y que no pasaría nada, El comprendía, pero otra voz interior me decía, “No dejes al Señor esperando, tienes una cita con el amado a la que no puedes dejar de acudir”, y en esa batalla, decidí levantarme y cubrirme con abrigo, bufanda, gorro, guantes, solo se me veían los ojos, porque precisamente esa noche hacia un frio, como dicen en Sevilla, que pela.

Me dirigí a la Parroquia y, con todo y el malestar, cante dos canciones en adoración al Santísimo, de inmediato me escurrí y ponía en marcha para el hotel, cuando justo saliendo de la parroquia me alcanza una pareja de esposos, llorando y me abrazaron diciéndome que ellos nunca habían llorado por haber escuchado una canción, que esas canciones tocaron sus corazones y que estaban pasando por situaciones muy difíciles y sintieron que el Señor les consoló a través de las canciones…se me hizo un nudo en la garganta y compartí con ellos lo que me había pasado y ahí es que lloraron y me abrazaron de nuevo…una vez más Dios me dio un regalo por haberle puesto como prioridad ante mis malestares. Les cuento que en el primer pie que puse en el lobby del hotel, las dolencias desaparecieron de inmediato…Que grande es Dios, que bueno es Dios, Él es fiel a sus promesas y a su amor…

Gracias le doy a nuestro Señor Jesucristo por permitirme servirle en Santander de mis amores como siempre digo.

Reciban la paz de nuestro Señor, espero tener el honor de nuevo de volver a compartir con ustedes en otra oportunidad.

Les dejo un video con una de mis canciones de alabanza y adoración:

 

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Su hermano Luis Manuel Julián

República Dominicana

Te sientes Pueblo de Dios ante Jesús – Testimonio de Sor Sagrario Triana

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Para mí, el Proyecto ADORAR es un don de Dios. Me brinda la oportunidad de estar una hora y media en el silencio de la noche en la presencia eucarística del Señor. Te sientes Pueblo de Dios en adoración ante Jesús expuesto en la custodia.

Aunque solo sea estar, estar en su presencia en compañía de otros hermanos en la Fe.

Te ayudan las lecturas intercaladas entre los cantos y momentos de silencio para orar y contemplar.

Doy gracias a Dios por esta oportunidad que nos da la Parroquia de la Anunciación y porque a esas horas puedo ir todos los jueves y proclamar cantando que lo amas, que sientes su presencia, su perdón y lo alabas y adoras como tu Dios y Señor.

Es, también, una oportunidad para recibir el sacramento del perdón, pues siempre hay sacerdotes en el confesionario.

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Sor Sagrario Triana (Hija de la Caridad)

Colegio San José – Santander

 

Yo lo miro y Él me mira – Testimonio de Andrés Balbás

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Andrés Balbás 1

Como San Juan de la Cruz:

“Entreme donde no supe,

Y quédeme no sabiendo,

toda sciencia trascendiendo…”

Movido por complacer el deseo de Ntra. Sra. la Santísima Virgen María: “visitad a Jesús. Él os espera día y noche en el Sagrario” y venciendo el reparo a desentonar en un proyecto orientado a los jóvenes, me acerqué al proyecto ADORAR. Sin saber, pero con ganas de estar. Dicen que el Santo Cura de Ars, viendo que todos los días entraba un campesino a la iglesia y se quedaba sin hacer nada ante el Sagrario le preguntó que hacía, a lo que este le contestó: “Como no sé qué decirle a Jesús, simplemente yo le miro y Él me mira”. Y es que uno no ha de hablar sino escuchar, porque Cristo habla sin palabras y en silencio actúa y el corazón se inflama en llamas de amor vivas y sin apenas darte cuenta te transforma, y como a los discípulos de Emaús nos renueva la esperanza, la esperanza,…

Es entonces cuando uno siente el roce de la divinidad, de lo eterno, de lo absoluto y esto intimida y desconcierta, pues al estar orientado hacia la Luz, se es más consciente del pecado, de nuestros fallos, del Mal, y uno se considera indigno de estar en su Divina Presencia, junto a los ángeles y a los santos. Pero nuevamente uno recuerda sus palabras: “No vine a buscar a los justos, sino a los pecadores”. Y no queda más remedio que rendirse desarmado, gozoso, abandonarse con fe ciega a su Amor. Volviendo a San Juan de la Cruz:

“…quedeme y olvideme,

el rostro recliné sobre el Amado,

cesó todo y dejeme,

dejando mi cuidado

entre las azucenas olvidado”.

Ahora hago todo lo posible por no faltar a la cita con el Señor, cada jueves. Le doy mucha más importancia a la Liturgia, valoro muchísimo más el formidable tesoro de la Eucaristía, me acerco con mucha más frecuencia a los sacramentos, y no cuestiono para nada, sino que agradezco la guía del Magisterio de la Iglesia. Pongo muchísimo cuidado en no dañar lo verdadero, lo bueno, lo verdaderamente bello, lo verdaderamente bueno. Han dejado de interesarme las historias de éxito mundano, y a darme compasión la pobreza espiritual en mucha mayor medida que la material.

Andrés Balbás 2

¡A agradecer y confiar en el Señor! Él sabe cómo, Él sabe cuándo, donde y porqué. Él sabe que le amo porque Él lo sabe todo y mi amor no es más que Su Amor. Todo es don.

Andrés Balbás Diez (Padre de familia)

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